VERIFICACIÓN DE COMPROBANTES FISCALES DIGITALES (CFDI)

Es un proceso en donde el Servicio de Administración Tributaria (SAT) revisa, comprueba y controla las actividades de los contribuyentes por la emisión de la Facturación Electrónica mediante un PAC (Proveedor Autorizado de Certificación). Esta verificación  puede resultar para la mayoría de los contribuyentes un procedimiento complicado en reunir estos documentos para efectos fiscales; esta operación implica invertir muchísimo tiempo en revisiones minuciosas en base a la actividad fiscal. A esto hay que sumarle el hecho de que hay que comprobar la autenticidad de los comprobantes fiscales.

El modelo de facturación electrónica fue creado con el objetivo de brindar mayor seguridad al contribuyente en materia de comprobación fiscal. La mayoría de los contribuyentes piensan que gracias a los PAC,  ya no se requerirá validar los  Comprobantes Fiscales Digitales por Internet, pero están totalmente equivocados ya que es de suma importancia contar con un validador para el CFDI.

Un validador de CFDI evita problemas con el Servicio de Administración Tributaria, puesto que es verdad que los PAC cuentan con una certificación de validez de documentos al timbrarlos, pero la versión digital de la factura electrónica, se realiza a través de  los XML por lo que pueden existir archivos donde hayan sido modificados con lo que se elimina su validez oficial ante el SAT.

El validador confirma que el archivo que se reciba por parte del proveedor sea legítimo, pues como el archivo es en formato XML, no pueden verificarse los errores a simple vista ya que cuenta con algoritmos especiales. Presentar documentos apócrifos tiene consecuencias muy altas, desde multas hasta varios años de prisión puesto que se considera delito por defraudación fiscal.

La facturación electrónica es un requisito para todas las empresas hoy en día, y lo recomendable es buscar un PAC que le brinde confianza, seguridad y soluciones a sus problemas de facturación más comunes. EN FACTURE APP usted encontrará seguridad, confianza y ayuda, en donde sus CFDI que emite para sus clientes sean legales y protegidos por nuestro PAC.

Cabe mencionar que el SAT pone a disposición de todas las personas contribuyentes dos recursos que nos permiten verificar diferentes características de los CFDI que recibimos y emitimos.

1.- Validador de Forma y Sintaxis.

Revisa la estructura del XML usando por el sello del PAC, que al timbrar el documento nos ayuda a verificar que cada CFDI que elaboramos o recibimos se encuentre en buen estado y que no haya sido alterado. Una validación correcta nos indicará que el XML es exactamente el mismo que recibió el SAT y sin ninguna alteración, es decir, esta herramienta se usará principalmente para validar un XML recibido de un proveedor, lo que nos permitirá saber si el archivo es válido y por tanto el monto facturado es deducible ante el SAT.

2.- Verificación de que el UUID existe en el SAT.

Nos permite saber si los CFDI’s que hemos emitido fueron aceptados correctamente por el SAT. Que esta herramienta nos indique que el UUID está “vigente”, no nos garantiza que el XML que tenemos en nuestro poder no haya sido modificado.

El UUID (identificador único universal) es un atributo que se encuentra en todo XML timbrado por un PAC. Identifica de forma única un CFDI y sustituye a lo que antes se denominaba “serie” y “folio” en las facturas impresas.

Esta herramienta sirve fundamentalmente para verificar que un CFDI que se ha emitido realmente ya fue enviada al SAT por el PAC. Por ejemplo, si apenas hemos timbrado la factura, podría ocurrir que ese UUID no se encuentre todavía en el SAT. El tiempo máximo para que esto ocurra es de 72 horas.

Es importante indicar que esta herramienta no realiza ninguna de las validaciones que sí hace la primer herramienta, de hecho ni siquiera debemos subir un documento XML que tengamos en nuestro poder, porque no lo valida.

Por lo anterior es un error usar esta herramienta para dar por válido un XML que nos envía un proveedor, ya que esa función la realiza el Validador de Forma y Sintaxis, y nos asegura que el documento que tiene el SAT y el que tenemos nosotros son el mismo, con los mismos datos.

En resumen hemos visto dos herramientas que a primera vista podría parecer que sirven para la misma función pero en realidad tienen objetivos diferentes y pueden utilizarse de manera combinada o bien independiente para casos específicos.